El Cuervo [Le Corbeau] (1943) de Henri-Georges Clouzot

En un pequeño pueblo francés – “aquí o en cualquier lugar” – empiezan a difundirse una serie de cartas anónimas firmadas bajo el nombre “El Cuervo” que hacen circular rumores muy desagradables sobre sus habitantes, especialmente del Doctor Rémy Germain, al cual se acusa de practicar el aborto y de tener un romance con la esposa de su colega el Doctor Vorzet.

Si el punto de partida de El Cuervo ya de por sí es bastante sórdido, Clouzot (recordado por obras maestras como Las Diabólicas y El Salario del Miedo) no se anda con medias tintas a la hora de mostrarnos las reacciones de los personajes del pueblo ante los insultantes anónimos. Como ya sucedería en El Salario del Miedo, Clouzot se recrea en los personajes retratándolos como seres egoístas y corruptos, casi inmorales. Lo peor de El Cuervo no son las terribles acusaciones que saca a la luz, sino la forma cómo reacciona la gente ante ellas: se acusan mutuamente, desconfían los unos de los otros y en general se dejan manipular por el odio y el rencor con una facilidad pasmosa.

La película se centra básicamente en el Doctor Germain, que por algún extraño motivo se ha convertido en el blanco de las iras de El Cuervo. Germain no es el clásico protagonista, es un hombre frío y que parece casi carente de sentimientos, exceptuando los que parece sentir hacia su amante Laura Vorzet.
Ya en una de las primeras escenas se hace un retrato bastante crudo de las relaciones entre personajes. En el hospital, Laura es acosada por su hermana Marie, quien la insulta y menosprecia por esa relación adúltera. Al mismo tiempo, Marie inspecciona en los bolsillos del Doctor Germain para leer sus cartas y es sospechosa de robar morfina al hospital. Fuera del hospital las relaciones del protagonista con el resto de personajes no son mucho mejores. Germain se hospeda en el edificio de la escuela del pueblo como huésped del director y es continuamente acosado por Rolande, la hermana de éste. Lejos de ser un amor platónico, Rolande es agresivamente posesiva y casi le exige que sea su amante a cualquier costa. Ni siquiera los sentimientos amorosos salen bien parados en el film.

Sin embargo, lo más triste de todo resulta comprobar la reacción del pueblo ante los anónimos, que me temo que no está muy alejada de lo que sucedería en la realidad (de hecho la historia está basada en un hecho real). Al principio, como no se tiene la más mínima sospecha sobre quien es el autor, sus desconfianzas se centran en la víctima de la mayoría de éstos, el Doctor Germain, “por si acaso”. Cuando más adelante las sospechas recaigan sobre Marie (la hermana de su amante), se volcarán contra ella hasta el punto de que parecen pretender lincharla aún cuando no poseen pruebas concluyentes. Una de las mejores escenas de la película nos muestra a Marie huyendo desesperada por calles desiertas mientras oímos los feroces gritos de los que la persiguen, que no sabemos si los está oyendo de verdad o si están en su cabeza.
Esa hipocresía tan típica del ser humano está presente en toda la película. El indignarse ante los insultos de las cartas anónimas pero al mismo tiempo seguir leyéndolas, el volcarse contra una persona u otra por puro instinto. Ni siquiera los niños se libran. Una niña que ha trabado amistad con Rolande se dedica a espiar por los agujeros de las cerraduras y a engañar a la gente para sustraerles dinero. Los niños no entienden lo que pasa pero al fijarse en los adultos participan en el juego a su manera. Otro ejemplo: un anónimo se le cae a Germaine por la ventana y no lo encuentra, pregunta a una pequeña niña y ésta le dice con dulzura que no ha visto ningún papel, pero luego vemos como lo tiene escondido.

El único momento de cordura lo aporta el exquisito personaje de Michel Vorzet, un anciano doctor astuto que parece desenvolverse con facilidad en este asunto sin que nada le afecte, ni siquiera la acusación de El Cuervo de que está siendo engañado por su mujer. Este personaje nos aporta una de las mejores secuencias del film cuando trama una idea para atrapar a El Cuervo consistente en obligar a los principales sospechosos a escribir un largo dictado. Según él, El Cuervo podría disimular su letra durante la primera hora, pero a partir de las dos horas no podría evitar descubrirse. Resulta un momento deliciosamente grotesco, ya que el material utilizado para el dictado son las cartas de El Cuervo, cuyo venenoso e insultante contenido éste lee con indiferencia mientras el resto de respetables personajes se ven obligados a copiarlo. Cuando cree haber visto a su principal sospechoso derrumbándose, le acosará junto a Germaine repitiendo una serie de ruidos que se van haciendo insoportables incluso al espectador, un momento de gran tensión.
A continuación es cuando tiene lugar el discurso clave del film en que Vorzet le explica que, en lo que respecta al ser humano, no hay luz u oscuridad total, sino términos medios. Nadie es totalmente bueno o malo, y el final de la película será una muestra de ello, especialmente cuando Rolande intenta ganarse la compasión de Germaine pidiéndole que simplemente le mire a los ojos, un momento extrañamente bello y puro que contrasta con la sequedad del resto del film.

Con El Cuervo, Clouzot realizó un retrato inusualmente maduro para su época sobre la ambivalencia y falta de moral del ser humano. El director más adelante sería acusado de colaboracionista con el régimen nazi al haber realizado la película bajo el auspicio de la productora Continental Films, que estaba dirigida por los nazis en la Francia ocupada. Afortunadamente, después de unos años de suspensión, pudo volver a dirigir ofreciéndonos otras joyas de la filmografía francesa.

4 comments

  1. no explica quien es el cuervo.En la escena final , una mujer de luto,sale sin ser vista por Germain de la habitaciòn del anciano psiquiatra que yace muerto sobra una esquela incompleta que con la misma letra de las anteriores, culpa a Laura (ya llevada al manicomio)…Germain, se acerca a la ventana, y ve alejarse a la mujer enlutada , tras un grupo d eniños jugando ajenos a la escena….Sugiere que Luara era el cuervo, pero quien es la enlutada mujer que se aleja…quizàs la madre del fallecido de cama 13 ??….

  2. no explica quien es el cuervo.En la escena final , una mujer de luto,sale sin ser vista por Germain de la habitaciòn del anciano psiquiatra que yace muerto sobra una esquela incompleta que con la misma letra de las anteriores, culpa a Laura (ya llevada al manicomio)…Germain, se acerca a la ventana, y ve alejarse a la mujer enlutada , tras un grupo d eniños jugando ajenos a la escena….Sugiere que Luara era el cuervo, pero quien es la enlutada mujer que se aleja…quizàs la madre del fallecido de cama 13 ??….

    1. Sí que queda explicado. El Cuervo es el anciano, quien hace creer a Germain y a la Policía que es su mujer, probablemente por despecho. La anciana que abandona la casa al final no es otra que la madre del enfermo que se suicida en el hospital, quien juró ajusticiar a quien provocó el suicidio, que no es otro que el propio Cuervo.

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