Hace tiempo ya les comentábamos que aunque suele destacarse la obra maestra Alemania Año Cero (Germania Anno Zero, 1948) de Roberto Rossellini como el filme de posguerra por excelencia a la hora demostrar el estado en que se encontraba Europa tras la II Guerra Mundial, en realidad era una película que formaba parte de una tendencia mucho más amplia de la cual ni siquiera era una de sus muestras más primigenias: los Trümmerfilme, filmes de escombros. Aquí ya hablamos de un par de ellos como Somewhere in Berlin (Irgendwo in Berlin, 1946) de Gerhard Lamprecht o El Asesino Está entre Nosotros (Die Mörder Sind Unter Uns, 1946) de Wolfgang Staudte, pero esta tendencia no es únicamente exclusiva de Alemania. Aunque no se conocieran oficialmente con este nombre, en otros países se realizaron filmes que mostraban la cruda realidad de posguerra y usaban los escenarios reales de las ciudades en escombros para situar su acción. Un ejemplo paradigmático es Japón con filmes como Los Niños de la Colmena (Hachi No Su No Kodomotachi, 1948) de Hiroshi Shimizu, pero también podemos encontrar muestras en Hungría, como el filme que nos ocupa hoy, En Cualquier Lugar de Europa (Valahol Európában, 1948) de Géza von Radványi.
La película se divide en dos partes claramente diferenciadas de las cuales la primera es sin duda la mejor y la más impactante. Durante los casi 10 minutos iniciales vemos a una serie de niños escapando a los más diversos horrores de la guerra: presencian matanzas, se encuentran con sus padres muertos por un ataque, escapan de trenes de prisioneros, deambulan por caminos sin rumbo o se refugian de bombardeos. Es una secuencia admirable, casi sin diálogos, de una enorme potencia visual y que tiene un momento pesadillesco y hasta alucinatorio cuando uno de los niños se refugia en un puesto de feria y los autómatas cobran vida accidentalmente a causa de un disparo extraviado. Se provoca un incendio y las espantosas figuras de cera (que ya de por si son estremecedoras incluso en un contexto lúdico, si me permiten la observación) se derriten, dándole al conjunto un tono aún más siniestro.
A partir de aquí presenciamos a un grupo de niños liderado por dos adolescentes que deambulan juntos por los caminos y se dedican a todo tipo de pillajes para sobrevivir. Toda esta parte del filme es aterradora, porque vemos a estos chiquillos convertidos en auténticos delincuentes, en el sentido más amplio de la palabra. No se nos muestran como seres que inspiren compasión, sino como animales que se guían por el puro instinto de supervivencia. Ya no solo se limitan a robar comida (algo harto comprensible) sino que estrangulan a un camionero con un gancho para dejarle inconsciente y, en una secuencia especialmente aterradora, pretenden ahorcar a un hombre al que han atado de pies y manos en una enorme mansión por pura diversión – una instantánea que me recordó a uno de los pasajes que más mal cuerpo me dio de la maravillosa novela Suite Francesa de Irene Némirovsky, que trata también sobre las consecuencias de la guerra.
Pero una vez se han asentado en esa mansión y ese hombre al que querían matar por pura crueldad se revela como una persona fiable y compasiva, el filme da un giro radical en cuanto a tono. El hombre al que han atado y que se muestra sorprendentemente compasivo con ellos es un director de orquesta que está dispuesto a acogerles y protegerles del mundo pese a que los muchachos hayan tenido la poco loable intención de ahorcarle unas horas antes. Y es aquí cuando En Cualquier Lugar de Europa se convierte finalmente en una película sobre niños más convencional, en que poco a poco los personajes más definidos adquieren un cierto rol y se pierde esa crueldad inicial. Se le podría reprochar que aquí pierde mordiente, pero también creo que no podría haber seguido con el tono de su primera parte durante todo el metraje, al menos no en aquella época.
No obstante, pese a ese pequeño bajón, el filme sigue siendo interesante hasta el final aun cuando la trama, una vez se asientan en ese edificio, se atasca un poco y acaba dando pie al previsible – pero de nuevo necesario para la población de la época – discurso esperanzador sobre un futuro mejor para esas inocentes víctimas de guerra. Por el camino seguimos teniendo algunas imágenes muy poderosas, sobre todo cuando una de las muchachas narra en flashback un traumático episodio en que se dejó violar por un oficial a cambio de que no detuvieran a sus familiares. Solo esa escena ya justificaría el visionado del filme por el magnífico trabajo de dirección: sin diálogos, con un uso del sonido muy medido (el efecto que produce el tic tac del reloj, por ejemplo) y una elipsis magníficamente orquestada para dar a entender la violación.
En conjunto puede que En Cualquier Lugar de Europa no acabe siendo tan redonda como podría esperarse, pero sigue siendo un documento valiosísimo de la traumatizada Europa de posguerra, que además se permite ofrecer un retrato cruel y descarnado de todos esos huérfanos que distan mucho de la imagen clásica del niño inocente que inspira compasión. No es de extrañar que en Hungría sea considerada una obra clave de su cinematografía.





Hola Doctor,
me apunto esta peli, que de las que nombra de este interesante subgénero de las películas de ruinas es la única que no he visto. Pero ya que paso por aquí me gustaría preguntarle si sabe quién y cuándo acuñó este nombre, y si hay algún texto o monografía que usted conozca que lo trate en profundidad.
Yo creo que supe de ello -de agrupar estas pelis bajo el nombre de Trümmerfilme- porque lo vi en algún sitio cuando busqué información para escribir sobre «Los asesinos están entre nosotros», pero me gustaría leer más sobre ello.
Un abrazo Doctor, y gracias como siempre por sus aportes
Querido Manuel,
Conocía de su interés por los Trümmerfilme y espero que éste también le guste, como mínimo creo que es imprescindible para los que somos aficionados a esa corriente/tendencia. Pero sobre el concepto me temo que no recuerdo dónde ni cuándo di con él por primera vez. Sin duda debió ser como le pasó a usted, buscando información de algunas de esas películas, pero no he encontrado bibliografía sobre el tema. Si encuentro algo se lo haré saber.
Un abrazo.